Estrategias preventivas del abuso de alcohol
Este documento presenta la evolución y características del consumo de alcohol, argumenta la necesidad de observar el fenómeno desde una perspectiva de género y expone algunas estrategias preventivas que van desde el fortalecimiento de culturas recreativas libres de alcohol, hasta la disminición del acceso a dichas bebidas, el control de precios y el diseño de estrategias con públicos focales (adolescentes, conductores, etc).
De otro lado, el informe indaga en aspectos poco estudiados pero claves a la hora de diseñar estrategias, es el caso de la clase social, cuestión poco estudiada normalmente pero de indudables implicaciones prácticas para la prevención. "Consumir alcohol, fumar, hacer ejercicio físico o la obesidad dependen de estilos de vida que se han mostrado muy relacionados con la clase social del individuo. Es muy interesante ver que en una revisión de las Encuestas Nacionales de Salud españolas de 1987 a 1997 los grupos sociales menos favorecidos presentaban al final del periodo analizado incluso peores índices en la adopción de hábitos saludables. Por el contrario los grupos sociales más favorecidos mostraban una ganancia neta en la adqusición de hábitos más favorables" - señala el documento.
La publicidad y las bebidas alcohólicas es otro de los temas analizado por el informe. La industria del alcohol, "de una forma sutil – difícilmente detectable para el ciudadano – filtra y potencia noticias relacionadas con los supuestos efectos saludables del alcohol. Las noticias en este sentido reciben una amplísima cobertura en los medios de comunicación. Son muchos los esfuerzos económicos en mantener a una serie de periodistas especializados que se encargan de presentar con la faceta adecuada y con la insistencia suficiente este tipo de noticias. Otro punto importante dentro de esta estrategia consiste en buscar el apoyo – y evitar el rechazo – de grupos de profesionales, eespecial el grupo sanitario.
Además, el autor de este informe analiza y presenta varios argumentos que estimulan el debate sobre la relación publicidad–consumo, ya que según los grupos que representan los intereses de las alcoholeras la publicidad no aumentaría el consumo sino que simplemente influiría en la elección de un tipo de bebidas frente a otras, sin influir en la cantidad total consumida.
Este documento presenta la evolución y características del consumo de alcohol, argumenta la necesidad de observar el fenómeno desde una perspectiva de género y expone algunas estrategias preventivas que van desde el fortalecimiento de culturas recreativas libres de alcohol, hasta la disminición del acceso a dichas bebidas, el control de precios y el diseño de estrategias con públicos focales (adolescentes, conductores, etc).
De otro lado, el informe indaga en aspectos poco estudiados pero claves a la hora de diseñar estrategias, es el caso de la clase social, cuestión poco estudiada normalmente pero de indudables implicaciones prácticas para la prevención. "Consumir alcohol, fumar, hacer ejercicio físico o la obesidad dependen de estilos de vida que se han mostrado muy relacionados con la clase social del individuo. Es muy interesante ver que en una revisión de las Encuestas Nacionales de Salud españolas de 1987 a 1997 los grupos sociales menos favorecidos presentaban al final del periodo analizado incluso peores índices en la adopción de hábitos saludables. Por el contrario los grupos sociales más favorecidos mostraban una ganancia neta en la adqusición de hábitos más favorables" - señala el documento.
La publicidad y las bebidas alcohólicas es otro de los temas analizado por el informe. La industria del alcohol, "de una forma sutil – difícilmente detectable para el ciudadano – filtra y potencia noticias relacionadas con los supuestos efectos saludables del alcohol. Las noticias en este sentido reciben una amplísima cobertura en los medios de comunicación. Son muchos los esfuerzos económicos en mantener a una serie de periodistas especializados que se encargan de presentar con la faceta adecuada y con la insistencia suficiente este tipo de noticias. Otro punto importante dentro de esta estrategia consiste en buscar el apoyo – y evitar el rechazo – de grupos de profesionales, eespecial el grupo sanitario.
Además, el autor de este informe analiza y presenta varios argumentos que estimulan el debate sobre la relación publicidad–consumo, ya que según los grupos que representan los intereses de las alcoholeras la publicidad no aumentaría el consumo sino que simplemente influiría en la elección de un tipo de bebidas frente a otras, sin influir en la cantidad total consumida.
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