Guías de la OMS para el uso de vacunas y antivíricos en las pandemias de influenza
Las condiciones que llevaron al brote de Hong Kong de 1997 de influenza aviaria ("influenza / gripe del pollo") destacan la necesidad de hacer una planificación por anticipado, para garantizar una respuesta adecuada a la emergencia sanitaria que ciertamente será impredecible, compleja, evolucionará rápidamente y estará acompañada de una alarma pública considerable. Una vez que comience la pandemia será demasiado tarde para realizar el gran número de actividades fundamentales necesarias para reducir al mínimo su repercusión. Por consiguiente, la planificación y la ejecución de las actividades preparatorias deben comenzar con mucha antelación. La planificación antipandémica también aumentará la capacidad de responder a otras emergencias de salud a gran escala, incluidas las amenazas bioterroristas, que requieren un acceso masivo a intervenciones profilácticas y terapéuticas, así como planes nacionales sólidos que incluyan un componente de comunicación de riesgos para ayudar a calmar el temor público. Es probable que la repercusión de influenza pandémica sea mucho mayor, en varios órdenes de magnitud, que la mayoría de las situaciones hipotéticas de bioterrorismo. A diferencia de la mayoría de las emergencias de salud restantes, las pandemias surgen en varias ondas y duran uno o dos años. Por consiguiente, los esfuerzos en la respuesta tendrán que mantenerse por un período largo.
Este documento proporciona a los responsables de formular políticas de salud y a las autoridades nacionales, los principios y las opciones de planificación para la asignación de prioridades respecto al uso de vacunas y antivíricos en una pandemia de influenza. Incluye recomendaciones sobre las medidas que pueden mejorar el suministro futuro de muchos países, que actualmente no cuentan con producción nacional de vacunas o antivíricos.
Las condiciones que llevaron al brote de Hong Kong de 1997 de influenza aviaria ("influenza / gripe del pollo") destacan la necesidad de hacer una planificación por anticipado, para garantizar una respuesta adecuada a la emergencia sanitaria que ciertamente será impredecible, compleja, evolucionará rápidamente y estará acompañada de una alarma pública considerable. Una vez que comience la pandemia será demasiado tarde para realizar el gran número de actividades fundamentales necesarias para reducir al mínimo su repercusión. Por consiguiente, la planificación y la ejecución de las actividades preparatorias deben comenzar con mucha antelación. La planificación antipandémica también aumentará la capacidad de responder a otras emergencias de salud a gran escala, incluidas las amenazas bioterroristas, que requieren un acceso masivo a intervenciones profilácticas y terapéuticas, así como planes nacionales sólidos que incluyan un componente de comunicación de riesgos para ayudar a calmar el temor público. Es probable que la repercusión de influenza pandémica sea mucho mayor, en varios órdenes de magnitud, que la mayoría de las situaciones hipotéticas de bioterrorismo. A diferencia de la mayoría de las emergencias de salud restantes, las pandemias surgen en varias ondas y duran uno o dos años. Por consiguiente, los esfuerzos en la respuesta tendrán que mantenerse por un período largo.
Este documento proporciona a los responsables de formular políticas de salud y a las autoridades nacionales, los principios y las opciones de planificación para la asignación de prioridades respecto al uso de vacunas y antivíricos en una pandemia de influenza. Incluye recomendaciones sobre las medidas que pueden mejorar el suministro futuro de muchos países, que actualmente no cuentan con producción nacional de vacunas o antivíricos.
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