Acción para el desarrollo en América Latina con sociedades informadas y comprometidas
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Desafíos latinoamericanos frente a las nuevas tecnologías y las políticas de información y comunicac

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Desafíos latinoamericanos frente a las nuevas tecnologías y las políticas de información y comunicación

Por Migdalia Pineda de Alcázar
Profesora Titular e Investigadora de la Escuela de Comunicación Social de Luz (desde 1975)
Directora del Centro de Investigación de la Comunicación y la Información (CICI) de Luz (actualmente).

Introducción

La complejidad que está alcanzando el sector de las comunicaciones modernas aumentara a un ritmo cada vez mas vertiginoso en el próximo siglo. Las respuestas de las distintas sociedades frente a este hecho resultaran cada vez mas difíciles, sobre todo si no disponen de planes estratégicos que permitan controlar, racionalizar, explicar y enfrentar acertadamente los cambios que se producirán en el campo de la telemática.

Lo que se propone se afinca en la idea de que los planes de desarrollo tecnológico que asuman nuestros países hacia el futuro, no podrán dejar a un lado el sector de las telecomunicaciones, de la industria audiovisual y de las comunicaciones en general. Por lo cual, las decisiones técnico-económicas que se tomen en estas áreas no podrán estar desvinculadas de políticas culturales, educativas y comunicacionales. Solo así será posible, a largo plazo, lograr un uso de las tecnologías mas humano y social en América Latina.

La necesidad de la integración de las políticas telemáticas y las políticas de comunicación en América Latina.

Una política estratégica en lo que a comunicaciones futuras se refiere tiene necesariamente que conceder un peso fundamental al sector de las telecomunicaciones, que será uno de los centros vitales de desarrollo social en el próximo siglo. Para que cualquier país pueda sacar provecho de esa situación requerirá, a la larga, tomar decisiones de regulación y planificación del desarrollo tecnológico en este campo, lo cual significara considerar no solamente al sector de las telecomunicaciones sino también al sector de la Industria Audiovisual y de las Comunicaciones y la Información, por ello pensamos que las decisiones en política tecnológica no pueden desvincularse de las políticas comunicacionales, educativas y culturales como un todo.

La necesidad de la visión integral para concebir las políticas seria un requisito indispensable para lograr un uso de las nuevas tecnologías de la información que ayude al desarrollo social de América Latina y no que lo niegue.

De modo que el reto para la región, no consiste solamente en como lograr industrias nacionales en informática y telecomunicaciones con cierto nivel de autonomía, como ya lo están haciendo Brasil y México en sus industrias de microelectrónica, sino en como lograr, al mismo tiempo, contar con una industria de producción propia de software y programas informáticos y audiovisuales que pueda alimentar los nuevos servicios telemáticos y de comunicación, que podrá recibir el usuario latinoamericano en el próximo milenio.

Esa realidad nos permite indicar que el reto mas estratégico para América Latina no esta en la parte de la tecnología, aunque no podemos negar su importancia, si no básicamente en los programas o contenidos que esos nuevos aparatos telemáticos, nos harán llegar a través del cable y del satélite; y es en esta área donde debemos impulsar políticas de información y de comunicación que definan cuales son las prioridades especificas en la región en telecomunicaciones y en producción audiovisual y comunicacional en general.

Si bien es cierto, que gracias a la globalización cada vez parece cobrar mayor fuerza la tesis de que las prioridades parecen ser de tipo económicas-industriales nuestra realidad latinoamericana parece decirnos que en nuestro entorno las prioridades tienden a ser mas de tipo educativo, cultural y de justicia social.

No se puede pensar en un modelo de planificación de las comunicaciones, desde nuestro contexto, que solo se sustente en la rentabilidad financiera de los servicios de información y de comunicación o que solo piense en las ventajas industriales de los productos informáticos, porque ese modelo estaría alejado de la realidad estructural de nuestros países y de sus papeles en las relaciones internacionales. Mientras que a los países productores de las nuevas tecnologías, les resulta vital para su modelo económico-social competir con sus productos telemáticos en el mercado internacional porque de eso depende su posición como potencias y su nivel de desarrollo, a los países en desarrollo solo les esta asignado en ese modelo ser receptores pasivos de los productos tecnológicos y de los programas y contenidos producidos por los primeros.

Ante esa realidad, el desarrollo desde el subdesarrollo deberá ser pensado desde otro modelo de crecimiento, mas sustentable en las propias capacidades, un desarrollo que potencie nuestras formas de vida y no que las distorsione, y para que eso sea posible hace falta fomentar unos mejores niveles de vida en la región, garantizar acceso a la educación, a la salud, a la vivienda y a la alimentación de todos los ciudadanos. Por eso, debemos pensar el problema de las políticas de comunicación e información no en términos de mercado sino de calidad de vida, la estrategia entonces seria en como aplicar estas nuevas tecnologías para lograr lo anterior y como utilizar las comunicaciones para lograr un desarrollo autónomo.

Ante la complejidad de las comunicaciones actuales, nos veremos obligados a planificar, a establecer regulaciones y controles para garantizar que la industria telemática en su unión con la industria comunicacional sea aplicada para el bienestar de las mayorías latinoamericanas.

Áreas prioritarias en una política de comunicación vinculada al desarrollo teleinformático

  1. Potenciación de los sistemas e infraestructuras de información y de comunicación autónomas


  2. La consolidación de las infraestructuras de comunicación en América Latina es uno de los problemas básicos de desarrollo en la actualidad, para nadie es un secreto que los sistemas de comunicaciones regionales manifiestan atrasos muy grande con respecto a lo de los países desarrollados, la telefonía básica , los servicios de correos, la transmisión de datos y paquetes informáticos, la cobertura territorial de los medios de masas audiovisuales e impresos adolecen de eficiencia y rapidez como para adaptarse a las comunicaciones del mundo moderno.

    Aunque en la actualidad, los gobiernos regionales, conjuntamente con las empresas de telecomunicaciones y las empresas de los medios, están tomando medidas para actualizar, ampliar y mejor los servicios de información y de comunicación, la tendencia es la de dirigir esos servicios a prestaciones comerciales-privadas casi de forma exclusiva, de manera que todavía no se vislumbra en la región una política concertada hacia el desarrollo de sistemas de información alternativos propios, básicos para la planificación social.

    Si bien es cierto que existen algunas iniciativas como el Sistema Regional de Información para la Planificación (INFOPLAN), desarrollado por el Centro Latinoamericano de Desarrollo Económico y Social; la Red de Información Tecnológica Latinoamericana (RITLA) y la Red Latinoamericana de Microelectrónica (REMLA), del SELA y el Sistema Andino de Información Tecnológica del Pacto Andino (Salina, 1984:55), no existen iniciativas publicas de alcance regional que busquen el ofrecimientos de servicios de información, acceso a bancos de datos tecnológicos, sociales, económicos y de todo tipo a los usuarios o comunidades regionales.

    Si a esa carencia le unimos, el no acceso igualitario a los servicios comerciales que ofrecen las nuevas tecnologías en la región, podríamos concluir que el reto latinoamericano es como crear nuevas infraestructuras de información y de comunicación no excluyentes en sus usos y disfrutes, y como competir con los sistemas de comunicación y telemáticos privados que ya se han afianzado en la zona.

    Lo que deben entender los gobiernos regionales es que la inversión en este renglón, aunque a primera vista parece ser un gasto innecesario, a la larga se convierte en una inversión social de grandes dimensiones, porque abre alternativas para el desarrollo autónomo y sostenido en un campo vital para las relaciones nacionales e internacionales de hoy y del próximo siglo.

    En ese sentido, las inversiones deberían tender hacia los servicios básicos de telecomunicaciones y de medios masivos; la potenciación de las comunicaciones en el medio rural y en las zonas urbanas de menor poder adquisitivo tendrá que venir de los Estados regionales, que dentro de una política de comunicación a largo plazo entiendan que los sectores sin acceso a los servicios privados y de pago que ofrecen las tecnologías de la información, tienen también necesidades de información y de comunicación que deberán ser satisfechas para poder hablar de sociedades democráticas, de desarrollo social y de mejoras en la calidad de vida del ciudadano del siglo XXI.

    Habrá que superar algunos obstáculos, como el alto costo de las tarifas telefónicas y la insuficiencia de servicios telefónicos en la región, el alto costo de los equipos y servicios de telecomunicaciones y la incompatibilidad actual de los sistemas tecnológicos regionales para el intercambio sin problemas de la información, pero todo ello es secundario cuando se piensa en los aportes de las telecomunicaciones en la generación de valor agregado y, en consecuencia, en el PIB de la región. Lo que no se puede dejar hacer es que el sector privado, sobre todo el transnacional, participe en exclusiva en este negocio, porque entonces las posibilidades de revertir esos ingresos para el desarrollo regional autónomo se verían reducidas.

  3. La definición de una legislación y regulación de las tecnologías de la información y los medios de comunicación.


  4. Pero como las decisiones tecnológicas por si solas no bastan, se propone también el diseño conjunto de una Política de Control Jurídico de estas tecnologías, que esta articulada a las normativas internacionales sobre la regulación de los flujos de datos transfronteras, los satélites de difusión directa, la televisión por cable y los bancos de datos internacionales.

    En la región de América Latina resulta indispensable establecer una Ley de Protección de Datos, con normas preferenciales para los países de la zona que consulten los bancos de datos regionales. Igualmente, habrá que definir una ley que garantice el derecho a la privacidad de las personas, un conjunto de normas para proteger la soberanía nacional y la identidad cultural de la región frente a la penetración de los flujos de datos extranjeros y una ley que regule las redes telemáticas privadas para garantizar que cumplan con el concepto de servicio publico.

    En el campo del intercambio internacional de datos, se deberá establecer acuerdos con los bancos de datos mundiales para que los países de América Latina tengan un libre acceso a ellos.( Sánchez y Viera, 1986-87:121).

    Por lo que se refiere a los satélites de difusión directa y a la televisión por cable, también habrá que definir algunas normativas, porque si es cierto que estos servicios todavía no tienen en la región una amplia cobertura, si se observa algunas iniciativas de empresas privadas que están ofreciendo servicios de televisión por cable en países como México, Venezuela, Argentina, Brasil y de algunas experiencias de satélites de difusión directa (Direct-TV) que están invadiendo nuestras viviendas y espacios nacionales, sin ninguna regulación o control normativo. Solo existen intentos de regulación en Colombia y Perú (para la televisión por cable o cualquier emisión de pago) y en Bolivia (para los satélites de difusión directa). ( Roncagliolo, 1987:31).

  5. La evaluación y experimentación social de las nuevas tecnologías de la información.


  6. La toma de decisiones sobre la regulación de las nuevas tecnologías requerirá contar con estudios predictivos nacionales y regionales, sobre los efectos e impactos de estas tecnologías en áreas prioritarias para América Latina como salud, alimentación, vivienda y educación, los cuales deberán ser comparados con otros realizados en otras zonas del tercer mundo.

    Las evaluaciones prospectivas resultan básicas para elaborar estrategias de desarrollo comunes y para poder detectar las ventajas comparativas de la región, a modo de sacarles provecho en las negociaciones internacionales.

    Para América Latina es muy importante investigar sobre como adecuar la transferencia de tecnología a los modelos de desarrollo regionales, mereciendo especial atención estudiar la incidencia de la microelectrónica en el área de la educación, salud, alimentación, desarrollo industrial y agrícola, para poder incorporar los resultados al diseño de planes regionales concretos.

    Se necesita crear un banco de evaluadores regionales en estos campos y métodos de evaluación prospectiva adecuados a la realidad latinoamericana, de manera de poder actualizar los indicadores de las políticas científicas regionales, de poder desarrollar el código del programa de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED-D) y para elaborar un catalogo sobre investigaciones y tecnologías emergentes en América Latina, España y Portugal ( El País, 24 septiembre 1986) Habrá que valerse de la experimentación social de las tecnologías de la información para conocer sus consecuencias y efectos sobre comunidades especificas, antes de su introducción definitiva en estas. Con ello, se garantizara el principio de democratización de las políticas informáticas (Lars, 1986:165).

    Asimismo, la experimentación social de las nuevas tecnologías deberá ayudar a fomentar debates nacionales sobre los problemas planteados por el desarrollo tecnológico, donde deberían participar las organizaciones gremiales, sindicales, políticas, parlamentarias y asociaciones diversas de la comunidad, para poder definir la orientación que se les dará a esas políticas informáticas en cada país en concreto.

    Resultara, también, indispensable un intercambio de experiencias regionales sobre los resultados de esos debates públicos, a modo de impulsar una acción coherente y común, como resultado del consenso social, frente al desafío que representa para América Latina la presencia de estas tecnologías.

  7. La búsqueda de la cooperación regional y la integración


  8. La planificación tecnológica que estamos proponiendo para la región, no será posible si no se pone la comunicación social al servicio del proceso de integración regional.

    Los medios de comunicación deberán orientar los debates nacionales sobre el cambio de mentalidad de la comunidad regional permitiendo un conocimiento mas profundo de las dimensiones de las transformaciones que introducen las tecnologías de la información en nuestros contextos sociales.

    Para recuperar la autoconfianza de las capacidades propias de América Latina, se necesita un proceso de formación-información de sus pueblos y allí los medios deberán jugar un papel fundamental. El desarrollo y la potenciación de las telecomunicaciones regionales, todavía muy atrasadas, es una cuestión de primer orden para poder cubrir las diferencias regionales con respecto al acceso a los medios electrónicos y a la disponibilidad de estos.

    Se deberá realizar esfuerzos conjuntos para modernizar las viejas infraestructuras de telecomunicaciones y para ampliar servicios básicos como las señales de televisión, el teléfono, los servicios postales hacia las regiones rurales y apartadas o hacia los sectores sociales antes discriminados. Pero esos esfuerzos no deben quedarse limitados a determinados países de la región con mayores recursos, lo importante es desarrollar las telecomunicaciones en todos los países para reducir los desniveles y lograr la integración.

    Y por lo que respecta al desarrollo de tecnologías mas complejas, transportadoras de servicios telemáticos (TV por cable, por satélite) deberían ser estudiados previamente sus usos sociales para evitar opciones cuyas inversiones no están plenamente justificadas en relación con los beneficios sociales a obtener.

    El desarrollo y la consolidación de infraestructuras de comunicaciones autónomas tiene que tender, a la larga, hacia el fomento de sistemas de telecomunicaciones acordes con las necesidades de desarrollo regional, donde las aplicaciones tradicionales de esas infraestructuras serian apenas una parte de la estrategia global de una Política de Integración Regional.

    El aporte de las Telecomunicaciones al proceso de integración resultaría vital; en lo nacional, la amplitud de la red integraría a las comunidades mas aisladas de los centros de gestión administrativa, en lo regional se podrían establecer vínculos con otros países, y en lo internacional se podría acceder a bancos de datos, estilos de vida y modelos de desarrollo similares o diferentes. (Aguilera, 1986:28). Pero no es suficiente el desarrollo de las telecomunicaciones por si solo. Hay que consolidar otras infraestructuras de comunicación propias, como las redes de información alternativas y los bancos de datos nacionales que ya indicamos.

    Aunque estos sistemas necesitaran de las telecomunicaciones para conectarse, ofrecerán posibilidades para un uso diferente de estas tecnologías mas allá del envío de flujos de información, que tienen que ver con coordinar proyectos conjuntos para convertir el nuevo tipo de información, la información-conocimiento, en comunicación-acción (Padrón, 1987:24), recurso básico para la integración comunicacional y social de América Latina. Las experiencias desplegadas en Chile, Brasil, Perú, Bolivia, México y Nicaragua, donde se han organizado redes electrónicas para la comunicación y la organización social, deberán ser ampliadas a todos los países de la región.

    La integración como movimiento político y no solo económico requerirá de todas estas estructuras de comunicación que deberán ser utilizadas, mas que como instrumentos periodísticos de información, como la plataforma de la integración para la acción social, económica y cultural, en torno a los cuales se organice el apoyo político de la población y los estados regionales al proyecto integrador.

  9. La dimensión humana y cultural de las políticas de planificación de las tecnologías de la información en América Latina.
  10. En el próximo siglo, lograr que la planificación del desarrollo tecnológico tenga una dimensión mas humana será la preocupación central, porque de ello dependerá la sobrevivencia del hombre. El control de los efectos negativos de las nuevas tecnologías sobre la naturaleza y la sociedad ocupara gran parte del interés de los planificadores e investigadores en un futuro. En lo relativo a las tecnologías de la información, América Latina deberá abordar los efectos culturales negativos para proteger los valores culturales autóctonos y potenciar las culturas nacionales hispánicas y pre-hispánicas que coexisten en nuestras realidades nacionales (Berengua, 1985:292).

    La investigación regional sobre una política cultural que acompañen a la planificación tecnológica deberá revisar los problemas de identidad cultural desde una óptica que, sin rechazar el desarrollo tecnológico o sin exacerbar un populismo de Estado, pensándose que compete a este rescatar "lo autentico", permita reubicar a la comunicación alternativa como una forma de expresión de la cultura popular que tiene que ser rescatada. (Martín Barbero, 1983).

    Un desarrollo humanizado requiere ubicar a la cultura como el elemento motor y el lugar de reencuentro social y político. Y una planificación tecnológica en nuestra región tiene necesariamente que resolver el problema de como articular una política cultural basada en la diversidad y en el respeto mutuo de las culturas y grupos diferentes (étnica, lingüística y económicamente), que de un trato igualitario a estos grupos culturales en la búsqueda de la convivencia pacifica entre ellos. (Unesco,1982).

    En esa concepción no homogénea de la cultura, en esa propuesta de vida que tiene necesariamente que abarcar la cotidianidad misma de los grupos sociales que coexisten en nuestras realidades contradictorias, debemos intentar la cooperación cultural regional e internacional para proyectarnos universalmente con los otros que buscan objetivos culturales comunes.

    Tarde o temprano tendremos que buscar "el equilibrio cultural", basado en el respeto mutuo, y eso implica la promoción de nuestras tradiciones y las lenguas de grupos minoritarios, el intercambio con culturas diferentes en situaciones de igualdad, el respeto del patrimonio cultural de otros grupos y sociedades, y el fomento y conservación de nuestros patrimonios culturales regionales.

    Esta acción cultural, en lo que a comunicaciones futuras se refiere, deberá impulsar la creación de un espacio audiovisual latinoamericano que permita intercambiar programas culturales y de comunicación para promocionar la cultura latina y que, a largo plazo, consolide una infraestructura de programas audiovisuales y de información autóctonas, mediante el intercambio y la cooperación no solo a lo interno de América Latina sino a través de coproducciones con países de la Europa Latina como Francia, España, Italia y Portugal.
Conclusión

La realidad de América Latina en el campo de las telecomunicaciones, la informática y las nuevas tecnologías en general, demuestra que no existen políticas integrales en estos tres sectores, que articulen estrategias de desarrollo tecnológicas, económicas y científicas con algunas propuestas sociales, culturales y comunicacionales.

En el próximo siglo, la planificación de las tecnologías de la información será una necesidad para cualquier tipo de país, independientemente de que sea desarrollado o no. Para los países en desarrollo el reto es aun mayor, por sus grados de atraso en el sector informativo y electrónico, fundamentales hoy para lograr cierta autonomía en las telecomunicaciones.

Si América Latina quiere tener parte de esa autonomía, a modo de poder desarrollar ventajas comparativas a nivel internacional, sobre todo en cuanto a la producción de software o de programas informático con aplicaciones concretas para nuestros problemas de desarrollo (educación, alimentación, salud, vivienda), deberá definir una "planificación integral" de las nuevas tecnologías que ayude a reunir esfuerzos, recursos técnicos, financieros y saber-hacer, mediante una cooperación regional basada en el fomento de nuestras propias capacidades.

Los desniveles y las desigualdades de desarrollo que existen entre los distintos países de la región deberán ser reducidos para poder hablar de integración regional y de una estrategia propia en el área de las tecnologías de la información, y ello es posible, en parte, a través de la puesta en marcha de proyectos concretos para consolidar de manera mas armoniosa entre nuestros países y regiones (ciudad-campo), los sistemas de información y de comunicación, tanto básicos (radio, televisión, teléfonos, correo) como nuevos (redes informáticas, bases de datos, satélites, cables digitales).

La planificación integral que se propone deberá, necesariamente, estar articulada a una regulación jurídica de las tecnologías de la información que garantice el funcionamiento de las mismas en beneficio de nuestros grupos sociales y de nuestra soberanía e identidad cultural.

La toma de decisiones sobre las diversas regulaciones requerirá contar con el apoyo de estudios predictivos y experimentales acerca de los efectos de estas tecnologías en nuestras realidades nacionales. Y en este campo, el aporte de las investigaciones realizadas por las universidades en el área de la Informática, las Telecomunicaciones, la Electrónica, la Comunicación Social y el Derecho resultan indispensables.

Referencias bibliográficas

Aguilera B, Jaime, 1986. "Las Telecomunicaciones en el Pacto Andino" en Chasqui No.7. CIESPAL, Quito.
Berengua, José 1985. Nuevas Tecnologías en la Vida Cultural Española. Edic, Ra-1 Rispa. Fundesco/Ministerio de la Cultura. Madrid.
Diario El País, 24 de Septiembre de 1986. Sup. FUTURO.
Lars, Quortrupp, 1986. "La Experimentación Social de las Nuevas Tecnologías de la Información en Escandinavia" en Telos No. 9. Fundesco, Madrid.
Martin-Barbero, Jesús. 1983. Informe Final del Simposio sobre el Impacto Cultural, Social y Económico de las Nuevas Tecnologías de la Información. UNESCO. Roma.
Padron, Mario, 1987. "Electronic Networks and Democracy in Latin América" en Media Development, No. 4 . Vol XXXIV, London.
Roncagliolo, Rafael, 1987. "La Televisión en los países del Pacto Andino" en Comunicación América Latina, No. 18. DECOM, Buenos Aires.
Salinas Raquel, 1984. "Nuevas Tecnologías de Información y Desequilibrios del Poder Mundial" en Comunicación y Cultura No. 11. México.
Sánchez y Vieira, 1986-87. "Informática y Normativa Jurídica en América Latina en Telos No. 12. Fundesco, Madrid Shenkel, Peter, 1984.
"Nuevas Tecnologías: América Latina y la Comunicación". II Parte en Chasqui, No.10, CIESPAL, Quito.
UNESCO, 1982. Informe Final de la Conferencia sobre Políticas Culturales. París.

Fuente
Ponencia presentada en el encuentro "El Universo Audiovisual del Niño". ICAIC. La Habana-Cuba. Diciembre de 1996; por Migdalia Pineda de Alcanzar de la Universidad del Zulia,Escuela de Comunicación Social, Maracaibo-Venezuela.

Contacto
Migdalia Pineda de Alcázar
Email: mipineda@europa.luz.ve
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Es sumanente interesante, útil y práctica. Gracias, por los valiosos temas que publican.

¿Es posible colaborar con artículos sobre temas sociales?

Soy licenciando en periodismo y estudiante de doctorado en investigación social.

Timoteo Tobar Salazar
E-mail: ttobars@latinmail.com
coopedegua@hotmail.com

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excelente material--especialmente en esta región de Entre Rios Argentina donde es dificil el acceso a libros sobre politicas comunicacionales--estoy en la fac. de Comuinicacion social --(dos catedrras y me sirve el material porque es actualizado-

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excelente material para un docente "pobre" de Entre Rios-argentina-profesor de comunicacion social-fac. de Com. paraná

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Toda publicación de la investigadora Migdalia Pineda es un aporte valioso para la línea de investigación relacionada con su trabajo.

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hola mi nombre es nury soy estudiante de comunicacion de la universidad centroamericana de nicaragua y me toca exponer acerca de los principales comunicologos de latino america y usted es una me gustaria tener mas informacion acerca de usted me gustaria que me la enviara a mi correo :nurygomezp2007@yahoo.com
gracias

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manga de putos vo yo quiero problemas de identidad no de tecnologia

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Buenas noches, soy Lic. en Comunicación Social y actualemte me encuentro realizando una Maestría en Com. Corporativa y estamos estudiando los enfoques latinoamericanos de la comunicación y por supuesto que los trabajos de la Prof. Migdalia Pineda son de suma importancia en nuestra investigación.-

Atentamente:
Lic. Beglas Mendoza, Barquismeto, Edo. Lara.

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