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Intervención del señor Jairo Palacio
26 al 28 de noviembre del 2001
Intervención del señor Jairo Palacio,
Director Adjunto de la División de América Latina en el UNFPA
Desde sus inicios, hace ya 13 años, la Mesa Redonda sobre la "Comunicación para el Desarrollo" fue concebida como un encuentro informal de donantes y de trabajadores de la comunicación, con el fin de armonizar los enfoques, aprender de los progresos y compartir las buenas prácticas, a nivel internacional.
Pero por otra parte la Mesa Redonda es una oportunidad única para observar de cerca las buenas prácticas del país sede y en este sentido como co-patrocinadores de este evento nos sentimos muy honrados por la generosidad de las instituciones Nicaragüenses y de las autoridades nacionales, que de manera muy entusiasta, han aceptado organizar esta reunión y compartir con nosotros sus logros, sus limitaciones y sus aspiraciones de lograr un futuro mejor para todos y de manera particular, de evitar que el VIH/SIDA afecte la salud y ponga en peligro la vida de tantas personas que tienen el derecho a una vida larga, sana y con bienestar.
La Mesa Redonda se reúne cada dos años bajo el liderazgo de una de las Agencias de las Naciones Unidas, seleccionada por rotación. El propósito es poder lograr una mejor comprensión del trabajo especializado de cada agencia, en el campo de la comunicación para el desarrollo, dirigida a impulsar el cambio social y cultural.
La Mesa anterior, reunida en el Brasil, bajo la coordinación de la UNICEF, también contó con la participación de UNESCO, la OMS, ONUSIDA, así como de agencias de la cooperación bilateral tales como El AID de los Estados Unidos, universidades, y organizaciones no gubernamentales. Entre sus conclusiones se destacó la necesidad de desarrollar mejor el área de evaluación de los programas de comunicación y de dedicar más recursos al desarrollo de capacidades para impulsar los cambios de comportamiento y la comunicación para el cambio social.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas se siente particularmente honrado por su responsabilidad en la organización de esta 8ava. Mesa Redonda porque estamos seguros de ella permitirá:
- Mejorar la colaboración inter-agencial en áreas muy sensibles como lo son la educación y la comunicación en materia de salud reproductiva para los y las adolescentes.
- Mantener la prevención, el cuidado y la mitigación del impacto, en un lugar alto de nuestras agendas.
- Avanzar en el fortalecimiento de las alianzas entre los gobiernos y la sociedad civil para fortalecer el progreso en temas como los derechos, la equidad de género y la equidad social, y la salud sexual y reproductiva.
Los Organismos de Desarrollo trabajamos básicamente con los mismos socios y nos encontramos enfrentados a los mismos retos cuando se trata de influir sobre el ambiente político o sobre las normas socio-culturales o sobre los comportamientos individuales. Las Agencias, las universidades, las ONGs y los gobiernos compartimos valiosas experiencias y tenemos similares expectativas. Es indispensable entonces, armonizar los enfoques y hacer del trabajo cooperativo, una manera natural de interacción, en los niveles internacional, nacional y local.
En esencia, este evento es una iniciativa única para compartir el conocimiento de una comunidad de expertos en la comunicación, que trabajan con los mismos asociados, en los mismos países y que comparten valores y propósitos.
Ahora permítanme decir una breves palabras sobre las expectativas en el área de la comunicación en el VIH/SIDA.
Tal como Panos elocuentemente lo indica en su documento de antecedentes, esta pandemia representa el peor y el más complejo reto para los comunicadores para el desarrollo. La gran escalada del VIH/SIDA, especialmente en los países menos desarrollados, ofrece a esta Mesa Redonda un marco urgencias que no pueden quedar en segundo lugar, en la búsqueda también indispensable, de efectividad y de calidad
.
Durante el año 2000, en el mundo en promedio cada día se infectaron 15.000 personas, o sea casi 11 personas cada minuto. En ese solo año 5.3 millones de personas se infectaron, elevando la cifra de personas que viven con el virus a 36.1 millones de personas.
Una mirada más detallada de lo ocurrido el año anterior, arroja algunos datos de particular interés para la comunidad internacional y para los líderes nacionales:
- El 95 por ciento de las personas que adquirieren el virus en el año 2000 viven en los países menos desarrollados.
- El 47 por ciento de ese total son mujeres y la experiencia Africana indica que entre el 60 y el 80 por ciento las mujeres infectadas solo tuvieron relaciones sexuales con sus esposos.
- El 50 por ciento de las personas que se infectaron en el año 2000 tiene entre 15 y 24 años de edad.
Las cifras, así sean los agregados que enuncie antes, también indican que el silencio frente a los adolescentes es un acto de imperdonable miopía, y de que es indispensable conciliar los enfoques de prevención con acento social con los de orientación individual.
El trabajo del UNFPA en materia de VIH/SIDA se centra primordialmente en la prevención, apoyando la integración de las estrategias para promover el comportamiento sexual sin riesgo o de muy bajo riesgo, en los programas de Salud Reproductiva.
Un foco central de atención en los programas apoyados por el UNFPA son los y las adolescentes y las personas jóvenes y las estrategias se orientan a fortalecer la autoestima tanto de hombres como de mujeres, a mejorar la capacidad de las mujeres para la negociación y la autodeterminación en materia sexual, a promover el uso del condón, a postponer el inicio de la actividad sexual y a colocar la abstinencia sexual en el plano de la ya citada autodeterminación sexual.
Adicionalmente el UNFPA le da especial importancia al apoyo de los programas de suministros de condones tanto masculinos como femeninos y a mejorar la logística para asegurar el adecuado acceso, tomando en cuenta las necesidades y perspectivas de los usuarios.
Y en tercer lugar el UNFPA también promueve y apoya los programas destinados a prevenir la infección por el VIH entre las mujeres embarazadas y su transmisión a sus hijos y a sus parejas.
Pero un aspecto muy central de las estrategias del UNFPA se relaciona con el apoyo a la movilización de apoyos para la formulación y aplicación de leyes, políticas, programas. Pero al mismo tiempo, el UNFPA tiene como uno de sus mandatos hacer advocacy a favor del desarrollo socio económico y de manera muy especial para el impulso a los programas de reducción de la pobreza, que como sabemos es un condicionante de la mayor importancia en la progresión de la epidemia.
Cada una de las prioridades que he citado lleva implícitos enormes retos. Primero, a pesar de las recientes felices iniciativas todavía estamos lejos de contar con los recursos financieros necesarios. Segundo estamos frente a un campo que en si es particularmente complejo en sus dimensiones socio-culturales. Y tercero, todavía existe insuficiente voluntad política para colocar la prevención, el tratamiento y la modificación de los condicionantes, en un primer plano de las prioridades nacionales.
Por ello tenemos muy claro que el impacto nuestro o el de cada uno de los organismos de cooperación trabajando de manera aislada, será insuficiente para hacer la diferencia. Es necesario que sigamos impulsando los esfuerzos para lograr un marco de colaboración y de cooperación para fortalecer las sinergias, para compartir las lecciones aprendidas, para distribuir adecuadamente el trabajo y para articular mejor los mandatos.
América Latina comparte con las demás regiones y países menos desarrollados, retos que se relacionan con la pobreza, con el reducido poder de negociación de las mujeres, con los desarreglos institucionales, para citar solo algunos. Pero en adición, en América Latina la presencia muy activa de instituciones y de grupos de enorme capacidad de cabildeo político, constituyen factores muy poderosos que a menudo debilitan y a veces paralizan las aciones nacionales.
Por eso la nueva estrategia del UNFPA en la región de América Latina también incluye un componente de abogacía que permita apoyar a los gobiernos y a la sociedad civil para impulsar la negociación tendientes a la superar las barreras basadas en el prejuicio y la ideología.
Considero que estamos iniciando un nuevo periodo que trae varios indicios positivos. En el UNFPA compartimos con Panos la observación de que se observa u clima de mayor optimismo y de mayores compromisos en la comunidad internacional, tal y como se desprende de los resultados de la Sesión especial de las Naciones Unidas sobre el SIDA que se realizará el pasado mes de Junio en Nueva York y del lanzamiento del Fondo Especial para el SIDA.
Esta Mesa Redonda, estoy seguro, inspirada en esos aires de optimismo será muy fructífera en el avance de los distintos temas que se ha planteado entre sus objetivos. La magnifica asistencia en número, y calidad de los participantes, así lo indican.
No quisiera terminar sin destacar que hemos podido llegar a este punto gracias al compromiso y duro esfuerzo de muchas personas e instituciones. Entre estas últimas quisiera destacar a la Fundación Rockefeller, gracias a cuya contribución fue posible lograr la participación de varias ONGs del Sur. A la UNESCO que con la Fundación Rockefeller apoyarán la elaboración del informe. Al Instituto Panos como facilitador y a la Iniciativa para la Comunicación que ha abierto y administrado la pagina web y los debates en línea. También debo reconocer el trabajo de todas las agencias que participaron en las consultas iniciales por medio del Equipo Técnico Asesor. Finalmente, pero no menos importante, me es muy grato destacar la labor de mis colegas del UNFPA en Nueva York y la de los organizadores nacionales entre ellos la oficina local del Fondo de Población, de Puntos de Encuentro, y de diversas autoridades del gobierno de Nicaragua, que con su voluntad y duro trabajo han creado las condiciones necesarias para que la Mesa Redonda se pueda desarrollar en el mejor de los ambientes.
Para todos ustedes nuestros reconocimientos.
Amigas, amigos todos. Les deseo muchos éxitos en sus deliberaciones. Su presencia acá es un voz en alto para decirle al mundo entero que cuando esta en juego la salud y la vida de tantas personas no hay espacio para la indiferencia. No hay disculpa para el desinterés. No hay justificación para intolerancia.
Muchas gracias.
Para más información contacte a:
Jairo Palacio
palacio@unfpa.org
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