Guidance on provider-initiated HIV testing and counselling in health facilities
Las nuevas indicaciones de la OMS y el ONUSIDA se han elaborado a la luz de la creciente evidencia de que las pruebas y el asesoramiento iniciados por los proveedores pueden aumentar el recurso a las pruebas de detección del VIH, mejorar el acceso a los servicios de salud por las personas seropositivas y crear nuevas oportunidades de prevención de la infección por VIH. El asesoramiento y las pruebas del VIH iniciados por el proveedor se concretan en que éste recomienda específicamente una prueba del VIH a los pacientes que llegan a los centros de salud. En estas circunstancias, una vez facilitada la información pertinente antes de la prueba, normalmente se procede a hacer el análisis, a menos que el paciente se niegue a ello.
En la presente guía se pone de manifiesto, que en las epidemias generalizadas de VIH, se debe recomendar el asesoramiento y las pruebas del VIH a todos los pacientes que acudan a los establecimientos de salud, con independencia de la presencia o no de síntomas de enfermedad por VIH y de sus razones para acudir al centro de salud. En las epidemias de VIH concentradas y de bajo nivel , según sea el contexto epidemiológico y social, los países deben considerar la posibilidad de recomendar asesoramiento y pruebas del VIH a todos los pacientes que acudan a ciertos establecimientos de salud (p. ej., servicios de atención prenatal, contra la tuberculosis o de salud sexual, y los servicios centrados en las poblaciones de más riesgo). Las indicaciones incluyen también consideraciones especiales para el asesoramiento y las pruebas en los adolescentes y los niños.
La OMS y el ONUSIDA reconocen que la falta de recursos y otros obstáculos pueden impedir la inmediata aplicación de las indicaciones. Por ello, el documento ofrece algunos consejos sobre la manera de priorizar la aplicación en diferentes tipos de establecimientos de salud.
Las nuevas indicaciones se basan en políticas anteriores de la OMS y el ONUSIDA y responden a una creciente demanda, por parte de los países, de un asesoramiento normativo y operacional más detallado en ese terreno. Las recomendaciones se formularon tras llevar a cabo un examen de la evidencia disponible y un amplio proceso consultivo con expertos y ejecutores, incluidas aportaciones de más de 150 organizaciones e individuos.
Tomado del sitio web de la Organización Mundial de la Salud.
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