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Desarrollo de capacidades en comunicación para la salud: ¿desde dónde ubicar los nuevos paradigmas?
Resumen
En el presente artículo la autora habla de la relación de la comunicación con la salud. De sus inicios y su proceso de crecimiento. Del proceso de posicionamiento en el campo de la salud pública; de las fortalezas y conflictos generados; de los fracasos y las apuestas, con la intención de arribar a recomendaciones que contribuyan a mejorar las acciones de los comunicadores en el campo de la salud.
Textocompleto
La comunicación es un factor decisivo para la cohesión social, el diálogo y el encuentro; crea relaciones y vínculos, además permite generar acciones a favor de la salud y el desarrollo. Sin comunicación no es posible construir colectivos y ciudadanía. Sin comunicación no podríamos ser felices.
En el presente artículo se hablará de la relación de la comunicación con la salud. De sus inicios y su proceso de crecimiento. Del proceso de posicionamiento en el campo de la salud pública; de las fortalezas y conflictos generados; de los fracasos y las apuestas, con la intención de arribar a recomendaciones que contribuyan a mejorar las acciones de los comunicadores en el campo de la salud.
Es importante reafirmar que la comunicación en la salud en el Perú es un nuevo actor en la agenda del desarrollo social desde hace un poco más de diez años. Nació después de la epidemia del Cólera, en el verano de 1991. Este evento sanitario cambió la política de salud y nos dejó aprendizajes en todas las áreas sanitarias. Nos enseñó a reconocer la importancia de la comunicación social para preservar la vida de las personas; que las posibilidades de enfrentar una emergencia sanitaria son mayores cuando las personas están informadas y que es posible lograr espacios de participación y sobre todo, promover la transparencia en las decisiones políticas cuando se presentan estos eventos que comprometen la vida de millones de personas.
Desde entonces los comunicadores que trabajamos en salud hemos crecido, no sólo en número, pues ahora los encontramos en diferentes y variados escenarios institucionales, sino que hemos aprendido a responder adecuadamente a las exigencias de la salud pública. Situación que caracterizo como un “enamoramiento continuo y siempre en crecimiento”; y que se sigue reproduciendo en el tiempo gracias a instituciones como el Consorcio de Universidades, las agencias de cooperación, las ONG, el Sector Salud y la población, a quien nos debemos.
La reflexión y el debate sobre la relación y el significado de la comunicación en la salud recién han empezado. Somos un país que posee una gran carga de experiencia comunicativa en los últimos 14 años; así lo evidencian los numerosos programas y campañas en distintos temas de salud – además del cólera- donde se han invertido importantes recursos financieros, humanos y técnicos, pero, aún se arrastra la gran incapacidad de generar una memoria colectiva e institucional sobre el tema, por la falta de sistematización y difusión de las mismas y la poca valoración e interés por obtener lecciones aprendidas que promuevan innovaciones conceptuales y estratégicas.
Otro aspecto importante que debemos considerar son los enfoques o modelos teóricos de la comunicación en salud que han arribado a nuestro país. Los espacios de reflexión y debate académico por parte de las universidades han sido escasos y esporádicos, lo cual evidencia un primer conflicto: la universidad ha estado actuando de espaldas a la realidad, o al menos, de espaldas a las intervenciones de comunicación en el campo de la salud pública por varios años.
En ese sentido, la convocatoria al Consorcio de Universidades ha sido oportuna y pertinente, dado que ha despertado expectativas y demandas del personal de salud sobre el tema, a lo que se han sumado emisoras de radio locales, las ONG y asociaciones de promotores de salud, además del creciente interés de los estudiantes de pre - grado por aprender y tener mayor información y presencia en las actividades comunicativas en el campo de la salud, además de los docentes universitarios.
Para la elaboración de este documento se ha considerado dos momentos: el primero, que aborda la historia, proceso, usos y percepciones sobre la comunicación para la salud y, la segunda apreciaciones sobre la experiencia del Consorcio de Universidades a partir de las acciones centrales que realizó en estos tres años de trabajo: 1) El diagnóstico realizado sobre las capacidades de comunicación para la salud y, 2) La experiencia, resultados y apuestas a partir de las acciones educativas y de reflexión sobre el tema con ocho universidades con sede regional.
En el presente artículo se hablará de la relación de la comunicación con la salud. De sus inicios y su proceso de crecimiento. Del proceso de posicionamiento en el campo de la salud pública; de las fortalezas y conflictos generados; de los fracasos y las apuestas, con la intención de arribar a recomendaciones que contribuyan a mejorar las acciones de los comunicadores en el campo de la salud.
Es importante reafirmar que la comunicación en la salud en el Perú es un nuevo actor en la agenda del desarrollo social desde hace un poco más de diez años. Nació después de la epidemia del Cólera, en el verano de 1991. Este evento sanitario cambió la política de salud y nos dejó aprendizajes en todas las áreas sanitarias. Nos enseñó a reconocer la importancia de la comunicación social para preservar la vida de las personas; que las posibilidades de enfrentar una emergencia sanitaria son mayores cuando las personas están informadas y que es posible lograr espacios de participación y sobre todo, promover la transparencia en las decisiones políticas cuando se presentan estos eventos que comprometen la vida de millones de personas.
Desde entonces los comunicadores que trabajamos en salud hemos crecido, no sólo en número, pues ahora los encontramos en diferentes y variados escenarios institucionales, sino que hemos aprendido a responder adecuadamente a las exigencias de la salud pública. Situación que caracterizo como un “enamoramiento continuo y siempre en crecimiento”; y que se sigue reproduciendo en el tiempo gracias a instituciones como el Consorcio de Universidades, las agencias de cooperación, las ONG, el Sector Salud y la población, a quien nos debemos.
La reflexión y el debate sobre la relación y el significado de la comunicación en la salud recién han empezado. Somos un país que posee una gran carga de experiencia comunicativa en los últimos 14 años; así lo evidencian los numerosos programas y campañas en distintos temas de salud – además del cólera- donde se han invertido importantes recursos financieros, humanos y técnicos, pero, aún se arrastra la gran incapacidad de generar una memoria colectiva e institucional sobre el tema, por la falta de sistematización y difusión de las mismas y la poca valoración e interés por obtener lecciones aprendidas que promuevan innovaciones conceptuales y estratégicas.
Otro aspecto importante que debemos considerar son los enfoques o modelos teóricos de la comunicación en salud que han arribado a nuestro país. Los espacios de reflexión y debate académico por parte de las universidades han sido escasos y esporádicos, lo cual evidencia un primer conflicto: la universidad ha estado actuando de espaldas a la realidad, o al menos, de espaldas a las intervenciones de comunicación en el campo de la salud pública por varios años.
En ese sentido, la convocatoria al Consorcio de Universidades ha sido oportuna y pertinente, dado que ha despertado expectativas y demandas del personal de salud sobre el tema, a lo que se han sumado emisoras de radio locales, las ONG y asociaciones de promotores de salud, además del creciente interés de los estudiantes de pre - grado por aprender y tener mayor información y presencia en las actividades comunicativas en el campo de la salud, además de los docentes universitarios.
Para la elaboración de este documento se ha considerado dos momentos: el primero, que aborda la historia, proceso, usos y percepciones sobre la comunicación para la salud y, la segunda apreciaciones sobre la experiencia del Consorcio de Universidades a partir de las acciones centrales que realizó en estos tres años de trabajo: 1) El diagnóstico realizado sobre las capacidades de comunicación para la salud y, 2) La experiencia, resultados y apuestas a partir de las acciones educativas y de reflexión sobre el tema con ocho universidades con sede regional.
Fuente
Correo electrónico enviado a la Iniciativa de la Comunicación.
Estela Roeder Carbo, Comunicadora Social, egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Comments
Es importante saber el aporte comunicativo al contexto de salud esta siendo tomado en cuenta. Vengo desarrollando un proyecto de investigacion sobre los aportes de la comunicación al proceso preventivo promocional en un centro de salud, y si no fuese molestia quisiera algo de información. Gracias.
Mi correo es witri1@hotmail.com
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