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Mujeres en la Ruta Hacia la Sociedad del Conocimiento: Reflexiones sobre Contextos y Oportunidades

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Este documento fue preparado para las Jornadas Solidaridad en Red: Nuevas tecnologías, ciudadanía y cambio social organizadas por Hegoa - Instituto de Estudios sobre Desarrollo y Cooperación Internacional, Universidad del País Vasco (España) durante los días 18 y 19 de noviembre de 2004.

 

La expansión global de las nuevas tecnologías de información y comunicación son indudablemente el signo de un cambio de época. No sólo por que demuestran un salto en la capacidad innovadora de la ciencia y la tecnología, sino por que sus usos van configurando nuevos espacios sociales y nuevas formaciones culturales que modifican todas las relaciones y acciones humanas, desde la guerra, las finanzas, la ciencia, la gestión de la gobernabilidad, las relaciones interpersonales, amorosas y sexuales, el comercio, la cultura, la educación, la salud, el arte y el ocio. En este sentido, rompen con ideas previas sobre el ritmo del cambio social y provocan un imaginario de futuro cargado de promesas y de riesgos.

 

Por ello, estas tecnologías siguen suscitando debates intensos, polarizados y con frecuencia sustentados más en la pasión que en las evidencias.

 

Las voces más optimistas sostienen que son un nuevo "dínamo" que permitirá concretar un salto civilizatorio definitivo del atraso a la modernidad, de la pobreza hacia el desarrollo global y el desempeño de trabajos inteligentes por el acceso a información estratégica y la generación de nuevas destrezas simbólicas; a nuevas y mejores oportunidades de participación política y gobernabilidad, en definitiva una autopista en la que todos debemos ingresar a la mayor velocidad posible para no quedar, en poco tiempo más, excluidos y prácticamente desaparecidos del planeta.

 

Las más pesimistas auguran un inevitable futuro de deshumanización, de pérdida de valores fundamentales, de nuevas formas de dominación, de hegemonía cultural, vigilancia y reproducción de los sectores tradicionales de poder económico y político.

 

Lo común en ambos argumentos es el reconocimiento de que las tecnologías de información no son meros recursos o instrumentos que se insertan en un orden socioeconómico y cultural preexistente sino que lo subvierten, aunque de maneras altamente complejas y todavía poco exploradas; en definitiva, no son neutras ni en el plano de las significaciones y valores culturales, ni en el del poder.

 

Como todo proceso de transformación social, la expansión de las TIC es un fenómeno polifacético en el cual coexisten en tensión la posibilidad de reproducción y hasta de cristalización de un orden económico, político, cultural y de género, como también los procesos de resistencia (tanto en su faz conservadora como de afirmación de autonomía), de resignificación y asimismo de potencialidad de apropiación creativa de estos bienes por parte de sujetos y grupos sociales.

 

La columna vertebral de estas nuevas tecnologías es Internet. Su impresionante diseminación lleva consigo la puesta en juego de diversos intereses, preocupaciones y demandas de intervenciones de muchos sectores de las sociedades. En este marco, la democratización de la Red, su regulación, cuestiones relativas a la propiedad intelectual, a su valor económico, su rol educativo y socializador, los problemas vinculados a la privacidad y los impactos que tienen en todos y cada uno de los ámbitos de la vida se han ido convirtiendo en issues de políticas y acción pública para los gobiernos, los organismos de cooperación el sector privado y para, cada vez más, organizaciones de la sociedad civil.

 

En este marco general, dos preocupaciones resaltan en la agenda de prioridades de América Latina.

 

En primer lugar, el desafío fundamental ha sido, hasta el momento, las cuestiones relativas a la conectividad y el acceso y, más recientemente, el gobierno electrónico. La mayoría de las políticas y la inversión en la Región se ha orientado básicamente a ampliar la conectividad estimulando así el mercado de telecomunicaciones informáticas e incrementando el número de usuarios. El sector de la educación también está recibiendo atención en algunos países como Chile, Argentina, Costa Rica o México, si bien prioritariamente en el nivel de la educación primaria y en pocos casos en la educación superior.

 

Un hecho auspicioso es que en los últimos tiempos otros temas estén concitando la atención de investigadores y de políticos. Nos referimos a los rasgos de hegemonía económica, cultural y lingüística asociados a las TIC y por tanto a la necesidad de imaginar y generar dispositivos y contenidos que den cuenta de las realidades, necesidades y del capital cultural y lingüístico propios de los distintos países y comunidades. Ello va de la mano con la formación de capacidades humanas y habilidades técnicas que permitan la transformación de la información en activos de conocimiento, poder y producción.

 

En segundo término y en estrecho vínculo con lo anterior, una preocupación central en la Región es si las TIC pueden incidir realmente en la reducción o superación de la pobreza tanto en el corto como en el mediano plazo, o si por el contrario no hacen más que agravar la desigualdad existente transformándola en exclusión de numerosos grupos sociales que ya están en situación de desventaja, la cual puede llegar a ser definitiva.

 

Este es un interrogante abierto que no se salda con las respuestas que vienen de las políticas vigentes, ni con los datos disponibles hasta el momento. Para abordarlo se requiere una mirada mucho más amplia que la exclusivamente centrada en los "impactos" cuantificables del acceso a la tecnología en el empleo o el ingreso. Se necesita mirar cómo se inscriben las nuevas tecnologías dentro de las biografías socio-históricas de personas y grupos y de qué forma interactúan con los estilos de vida y el capital cultural y simbólico de mujeres y varones.

 

En este contexto de profundos cambios activados por la difusión de las TIC, las mujeres y sus organizaciones enfrentan retos inéditos que demandan un ejercicio de creatividad y de ampliación de su visión sobre los espacios de lucha por la equidad de género y por la vigencia de los derechos humanos en un área que como la tecnología se muestra alejada o refractaria a este discurso.

 

En el presente documento, se brinda un panorama descriptivo y analítico de las maneras en que estas tecnologías se expanden, en especial en América Latina, de qué forma las mujeres acceden a ellas y las utilizan en su vida cotidiana y, en particular, qué papel están jugando en lo referido al uso de las TIC para la organización y participación ciudadana, o en otros términos para el mejoramiento de la calidad de la democracia.

 

Por último, se presentan algunas iniciativas regionales y globales que apuntan a crear las condiciones para la apropiación estratégica por parte de las mujeres de las TIC y las orientaciones a futuro que de ellas se desprenden.

Fuente
Tomado de la página web del Centro Interamericano de Investigación y Documentación sobre Formación Profesional (CINTERFOR).
Gloria Bonder es Licenciada en Psicología de la Universidad de Buenos Aires (1966) y Master en Género y Educación, Departamento de Educación de la Universidad de Cambridge, Reino Unido (1993). Actualmente es Directora del Área Género Sociedad y Políticas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) Argentina y Coordinadora General de la Cátedra Regional UNESCO Mujer, Ciencia y Tecnología en América Latina.